Hoy nuestra salida es a la Masía de Can Pere Gil, considerada la última casa del pueblo (La Llagosta). Dicha masía estaba situada en el camino real que atravesaba las tierras de nuestro municipio.
Antiguamente, rodeada de bosque, llamado popularmente "Pineda Fosca", lugar donde se dice que asaltaban los bandoleros a los transeúntes.
Actualmente solo se conserva un tramo del camino y la Masía. Este camino es de fácil acceso, pero tened cuidado si vais con niños pequeños o animales, ya que hay una curva antes de llegar a la Masía, donde toca el camino con la actual carretera nacional.
Disfrutad del paseo, la naturaleza, la arquitectura y la historia antes de que desaparezca, ya que, en el plan urbanístico, calificaron los terrenos como zona industrial y está aprobado un proyecto de la futura línea del AVE y una gran zona de actividades económicas.





